Cinco razones para vivir en la República Checa.

Buenas mi jóvenes padawans. Hoy me pasé el día pensando en hacer un post sobre las diez mejores cosas de vivir en la República Checa, pero ya sabéis que soy de Málaga, y a mi eso de trabajar no me gusta mucho. Y como llevo ya varios días dejándolo “para mañana” he decidido hacer un post más cortito para que os sea más fácil desperdiciar esos 5 minutos de vida que vais a emplear en otra cosa que no sea ver pornazo (Os he pillado con el carrito de los helados, guarretes).

Yo vivo en Brno, así que no sé mucho sobre la capital, pero aún así… dado mi espíritu aventureroquetecagas, me aventuraré a aventurarme aventuradamente aventurado a aventurar lo que para mi son las mejores cosas de vivir en este país.

Primero: Las checas. Son guapas, esbeltas, rubísimas e inteligentes y con unos ojazos claros que te quedas loco (demasiado diría yo). Esto no se le aplica a todas… pero sí a la gran mayoría. (Espero no ser apuñalado en la próxima quedada de “se habla español” :P).

Segundo: La cerveza cuesta menos que el agua, lo normal es que salga por un solo euro o un euro y medio la jarra grande. Quizá aquí no se han enterado de la cantidad de agua que se usa para hacer un litro de cerveza… pero mantened el secreto… mejor así.

Tercero: El servicio de transporte público. Es barato y funciona muy bien y de forma muy constante y puntual. Quizá esta sea una de las cosas que más me impresiona porque en Málaga el servicio de autobuses es una lotería. Lo mismo pasa el bus que no lo mismo no…

Cuarto: Zebra (me falta un símbolo en la Z, pero no lo encuentro en el teclado) Que en español se traduce como “costillas”, en este caso de cerdo. Cuando llegué a Brno casi almorzaba zebra, cenaba zebra, desayunaba zebra, soñaba con zebra y me ponía pensando en zebra… Bueno, quizá sea un poco exagerado… nunca desayuné zebra, lo demás es cierto.

20130107_213036

Quinto: Las checas, son precio… Ah, perdón, ya he hablado de eso… Brno está cerca de Praga, Viena, Ostrava, Bratislava, Cracovia… Puedes ir a cualquiera de esos sitios en menos de dos horas de coche o bus.

Pronto haré el segundo post sobre las mejores cosas de este país. ¡Así que contadme qué es lo mejor para vosotros!

Advertisements

Nos vamos de bares

Hola camaradas.

El post de hoy va a ser sobre el servicio en los bares de la República Checa y como los clientes son tratados en estos sitios… Intentaré no pasarme mucho escribiendo para que podáis ir a vez el último capítulo de juego de tronos.

Antes de escribir este post debo añadir que no es mi intención generalizar, y cuando sigáis leyendo entenderéis por qué digo esto… Los checos son altos y fuertes, no quiero recibir una paliza cuando llegue mañana al trabajo, así que… vamos al lío…

20130105_195320

Como ya dije en un post anterior (solo he escrito dos, así que no os costará mucho encontrarlo) el coste de vida en la República Checa es sensiblemente inferior al coste de vida en España. Yo diría que es más justo que en otros países ya que en España vais a encontrar cosas que cuestan lo mismo que aquí, pero sin embargo, en el centro de Málaga vais a pagar el doble por salir a cenar fuera. No obstante, en según qué sitios hay  que keep calm and carry on. Paso a relatar algunas de las curiosidades que puedes encontrar en los restaurantes y que os va a erizar los pelos de los huevecillos.

– La tardanza de la comida.
Una de las primeras cosas a destacar y que es común en casi todos los sitios es el tiempo que tarda la comida en llegar a la mesa. Cuando llega ya no comes por hambre, sino en plan borracho, devorando el plato sin esperar a que se enfríe aunque te estés despellejando el cielo de la boca porque te acabas de trincar dos o tres cervezas con el estómago vacío y estás lamiendo el suelo.

– Olvidos.
No es raro que los camareros olviden uno o dos platos. Pero claro… si la comida tarda tanto en venir pues no preguntas hasta que ha pasado lo menos una hora y tu estómago se está comiendo a sí mismo. A esto hay que sumarle que rara vez viene la comida de todo el mundo a la vez.

– El papelito de la mesa es sagrado.
Me explico… En muchos restaurantes de la República Checa llevan la cuenta de las cosas que has comido o bebido con un papelito que te dejan en la mesa donde los camareros apuntan todo cuando ordenas (esto no pasa en todos, pero si en muchos de ellos) Imaginaos como queda el papelito en una juerga de 4 horas… Incluso una vez se lo tuvimos que sacar a alguien del culo… Aún no sé lo que pasa si lo pierdes, pero por si acaso, no lo probéis.

– La amabilidad de los empleados.
Si alguna vez alguien te dice que un camarero le ha sonreído… No lo creas, está mintiendo. Yo una vez vi a uno haciendo una mueca con la cara pero posiblemente sería porque se estaba cagando. Aquí los camareros no sonríen y no son amables, salvo en alguna rara excepción. Sobra decir que os pido a todos que dejéis propina en los sitios donde te hagan sentir cómodo, porque realmente se la merecen, ya que no abundan.

– Equivocaciones con la vuelta.
En este país he comprobado que suelen equivocarse con el cambio más que de costumbre. O simplemente te hacen un redondeo que haría desmayar a cualquier catalán que se precie, por supuesto, siempre a favor del establecimiento.

– Tabaco.
En este país está permitido fumar en los establecimientos a día de hoy. Sé que muchos fumadores defienden esto, al igual que otros muchos están de acuerdo en tomar medidas. Mi blog no va de eso, así que no voy a decir mi opinión sobre este tema. Pero tengo que decir, que en Brno, los establecimientos no suelen estar muy ventilados, y la nube de humo que se forma dentro es increíble, hasta el punto que se puede llegar a hacer insoportable.

Por último decir que no todo son cosas malas en lo que a restaurantes se refiere. Encontraréis algunos en los que os van a tratar de puta madre. Y generalmente la comida que ponen en todos suele ser bastante decente. Otro día hablaré sobre mis sitios favoritos de todo Brno, para que podáis venir aquí y poneros hasta el ojete.